h1

Las reglas de la guerra

agosto 5, 2006

Un artículo de Moshe Yaalon, fue Jefe de Estado Mayor de Israel desde 2002 a 2005. Este artículo salió en el Washington Post. Gracias a Daniel por traducirlo


Las Reglas de la Guerra. Moshe Yaalon. The Washington Post.

El conflicto en Oriente Medio es sobre mucho más que Israel y Hezbollah, o incluso que los patrocinadores sirios e iraníes de Hezbollah. Lo que está en juego son las reglas mismas de la guerra que sostienen el orden internacional entero.

Tristemente, juzgando como la mayor parte del mundo ha respondido a la acción militar de Israel contra Hezbollah, estas reglas han sido abandonadas por completo.

Las reglas de la guerra se reducen a un principio central: la necesidad de distinguir combatientes de no combatientes. Los que condenaron a Israel por lo que pasó en Qana, en lugar de culpar de esta desafortunada tragedia directamente a Hezbollah y a sus estados patrocinadores, han recompensado a aquellos para quien este principio moral carece de significado y han condenado a un estado en el cual este principio siempre dirigía la toma de decisiones militares y políticas.

Enfrentado a enemigos que abiertamente piden su destrucción y victimizado por constantes guerras y terrorismo desde mucho antes de su nacimiento, Israel ha arriesgado las vidas de sus ciudadanos y la de sus soldados para cumplir con este principio de una manera que no tiene precedentes en la historia de las naciones.

He aquí sólo uno de los incontables ejemplos: En 2003, durante la guerra terrorista palestina contra Israel, nuestros servicios de inteligencia descubrieron la posición de una reunión de los principales jefes de Hamas, una organización que ha jurado la aniquilación del estado judío y que es responsable de algunos de los ataques terroristas más mortales realizados contra Israel.

Nosotros sabíamos que una bomba de una tonelada destruiría el edificio de tres plantas y mataría a los jefes de Hamas. Pero nosotros también sabíamos que la bomba pondría en peligro a aproximadamente 40 familias que vivían en la vecindario. Decidimos usar una bomba más pequeña que destruiría sólo el último piso del edificio. Como resultado, los líderes de Hamas se encontraban en la planta baja. Ellos vivieron para seguir con el terrorismo otro día.

Imagínense durante un momento que los Estados Unidos tuvieran conocimiento del lugar de encuentro de los jefes de Al-Qaeda. ¿Cree alguien que habría un debate sobre que tamaño de bomba habría que usar y mucho menos que algún líder autorizaría una fuerza insuficiente para hacer el trabajo?

Mientras tanto es legítima la pregunta si Israel debería ir a tales extremos para evitar víctimas civiles, es absurdo argumentar que Israel usa excesiva fuerza. Incluso más absurdo es la vergonzosa declaración de la semana pasada, en la que Israel pareció tener a funcionarios de Naciones Unidas en su punto de mira deliberadamente, una declaración apta para un bribón o un idiota, no para el secretario general de las Naciones Unidas. Más que apoyar la lucha contra los que usan a los civiles como escudos humanos, el secretario general Kofi Annan los ha reforzado.

Es obvio para cualquier observador objetivo que Hezbollah usa a civiles libaneses como escudos humanos. Hezbollah construye su oficina central en áreas densamente pobladas, incrusta a sus combatientes en ciudades y pueblos, y deliberadamente coloca misiles en casas privadas, incluso construyendo estructuras adiciones de la casa, expresamente para los lanzadores de misiles.

La razón de que grupos terroristas como Hezbollah usen escudos humanos es elemental. Ellos tratan de explotar el respeto a la vida inocente que es el sello de cualquier sociedad civilizada, para colocar a aquella sociedad en una situación no triunfal. Si esto falla en responder a ataques terroristas, pone en peligro a sus propios ciudadanos. Si se falla en la respuesta a los ataques terroristas, se corre el riesgo de matar inocentes, ganando el oprobio del mundo entero e invitando a una retirada mediante presiones diplomáticas.

Esperando conservar sus altas normas morales ante un enemigo tan cínico, Israel se ha esforzado por evitar dañar a civiles. Hemos dejado octavillas, hemos enviado mensajes telefónicos y hemos difundido anuncios de radio de modo que inocentes puedan evitar daño alguno. Actuando así, ponemos en peligro a nuestros propios ciudadanos desde entonces, por perder el elemento sorpresa, invariablemente permitimos a muchos de los enemigos escapar con sus misiles.

Pero en Qana, Hezbollah respondió a la compasión de Israel con la brutalidad más cínica. Después del lanzamiento de misiles hacia Israel, los terroristas se introdujeron dentro de un edificio. Cuando Israel disparó un misil de precisión teledirigido para golpear a los terroristas, montones de civiles, incluyendo niños, resultaron muertos.

La diferencia entre nosotros y los terroristas está clara: Nos ponemos en peligro para proteger a sus civiles. Ellos ponen en peligro a sus propios civiles para protegerse.

Si una tragedia como la de Qana no debe repetirse, entonces, más que condenar a
Israel, el mundo debería dirigir su cólera hacia Hezbollah y los regímenes sirio e iraní que lo apoyan.

Los terroristas son fanáticos, pero no son idiotas. Si la táctica terrorista de usar escudos humanos les ayuda a alcanzar sus objetivos, lo utilizarán. Si esto socava sus objetivos, lo abandonarán.

Si queremos vivir en un mundo donde los civiles nunca sean usados como escudos humanos, entonces debemos crear un mundo que el empleo de tales medidas causa la condenación inequívoca de terroristas y en la acción poderosa contra ellos por el mundo civilizado.

Si el mundo ahora culpara a Hezbollah, Siria e Irán por los inocentes libaneses muertos, heridos o desplazados en este conflicto, entonces esto enviaría un poderoso mensaje a cada grupo terrorista sobre el planeta: No toleraremos el empleo de escudos humanos.

En cambio, los que condenan a Israel han enviado precisamente el mensaje contrario. Ellos han dicho a cada grupo terrorista en el mundo entero que el empleo de escudos humanos les dará enormes

Anuncios

3 comentarios

  1. Ustedes los sionistas israelitas matan a hombres, mujeres y niños palestinos como moscas y luego vienen a llorar porque ellos les tiran piedras mientras ustedes los arrollan con tanques y bombardean con helicópteros regalados por el tío Sam.
    Recuerden que en otro tiempo ustedes estuvieron del otro lado, y tres millones de judíos inocentes murieron. Recuérdenlo y dejen Palestina libre, no les hagan lo que se les hizo a ustedes.
    No existe ningún pueblo elegido, y si existiera está claro que los genocidas (judíos incluidos) no lo serían. Y dejen de hacer propaganda sionista lavacerebros en cada medio de comunicación existente.


  2. PD: no leí ese artículo porque son las tres de la mañana y me quiero ir a dormir.


  3. Hi to every one, it’s really a good for me to pay a visit this web page, it includes priceless Information.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: